lunes, 17 de noviembre de 2014

El reloj corría positivo y en armonía, los vínculos se consolidaban y el dialogo aniquilaba nebulosas de perdición. La voz no adquirió potencia, entonces el rencor por tal ausencia poco a poco comenzaba a desvanecerse. Aferrado a la libertad, y su capacidad de seducción, para seguir respirando El reloj alarmó mi atención; temple por los círculos que lograban invadir la igualdad de su símbolo; espacial grado, gruñe, grado especial mi contención mientras observo las coincidencias. Redoblante repique, consecutivo, consecuente y apuesta de equipos perdedores para el consuelo en la pasión, íntima borra fracasos, impulso confesante, ¡Fueeraaa arribaaa!
El reloj idealmente se inspira en el deseo y toma su iniciativa; inicia la realidad que traspasa las ilusiones que la vieron sonreir y caerse una y otra vez sin llorar cuando nadie le veía, de flechas y angeles tontos dialogan, dialogan, dialogan, dialogan y las consignas cambian; cambian las consignas y la confianza en sí es otro recurso.
El reloj se está involucrando en el estilo de su afecto, incontradicciones sujetas a la realidad oportunista del vínculo de las necesidades del espacio sin prejuicios y mi reloj expresivo está matándose mientras crea un clima íntimo con la urgencia de armonizar las emociones como alimento. Motivación dialogada, buscada; buscar, buscado sur en un norte frío principal, locura.
El reloj resulta resuelto en seguridades perseguidas como confort, plena apertura dispuesta a destronar el divagar de las cuestiones, expresa ventanas y más ventanas para el piso mismo, sin un piso.
El reloj afecta verdaderamente el afecto como herramienta básica. Confianza dialogada, afirman la base cambiante de lo defectuoso; tolerancia y comprendemos, comprendes, entonces? Compensación aumentada podría decirse?
El reloj anda cautivante en momentos de deseo sintonizado, sentimientos percibidos, sensaciones engaño y desorientación. Bueno, se supone que las agujas perciben la armonía, o lo que leo en este momento no se escribe en mi desvío intacto.
El reloj se mantiene en contacto y deja por las orillas del río un par de obstáculos indiferentes de esta buena relación, horas, minutos, segundos; es necesario que todo circule por la vía más sutíl, a la derecha la yerba y el cesto de basura, a la izquierda, guau! Otra mochila, todo, siempre para nunca, al margen.
El reloj comienza con los acuerdos, intenta, atemoriza, intenta, vale , intenta (me aburre), cambiamos el ritmo para avanzar.
El reloj cayó en el agua estancada y bueno, como era de esperarse, trataría de ahogarme... Sugirió dialogo, grave error, en cada palabra hallaba aire como pez y la libertad no choca con ninguna pared, suerte de fantasma independiente para elegir que atravesar; qué hora es?
El reloj está en sintonía qué suerte que haya caído en otro lugar encabezando una vía que aparte de usar vehículos encauzantes de pasión y confundir situaciones para buscar, sugiere lo que grabó Ivan en estos muros testigos netos.
El reloj es el centro de la escena y con audacia atrae la atención de los socios que valoran el trabajo de un cambio sobre la marcha. Afinidad auspiciosa y un buen arreglo que aclara las dudas inicia precisas tomadas de ejemplos autorizados, claro, si El reloj terminara hablando de sus sorpresas.

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