El tiempo se desperdicia sin rebelarnos al continuar en carruajes inadaptados abajo, ahí en ese costado iluso de su propio símbolo para "desigualar" la igualdad. Odio la crítica. En este tiempo después de tanto tiempo voy a tomar en voz, tiempo y forma el camino de gritar que odio como el mundo se sobrepone al mundo aclamado. En qué sentido? Aborrezco cada vez que algo ajeno sea tan enajenado de su validez por ser ajeno - impropio - desconocido - incontrolable - inentendible - profundo - lleno - vacío - insignificante - significante - "sin significado" - inestable - contradictorio - hiriente - certero - etcétera. La Literatura en la que creo, es en la humana. En la que con oir con voz propia, ajena, burda, ignorante o ronca, se estrelle con admiración plena por sentir un vínculo. Un vínculo que muchos confunden sutílmente con hermosas vueltas de rosca a adornos plenos de su beatitud. Hermosas palabras directas a la emoción, la que mima en cierto modo nuestra sensibilidad, hasta la insensible sensibilidad. Hay un vano próposito en ciertas aclamaciones, al fin y al cabo, en masas. No termina de ser hermosamente manchado por semejante amor y tal dedicación hacía la pasión que posibilita, al menos para mí, encontrar un espejo de entendimiento en la soledad (soledades). Palabras, tan lindas palabras cuando salen del alma en desesperación...
Esa crítica es absurda. Veo como espíritus quebraban angustias en plumas y sal y me niego a tolerarlo. Interpretaciones de manzanas ilustres de otro árbol, distinto del que trepaste y que las hayas encontrado, quizás fuese suerte. De nuevo, daros cuenta que corre el reloj y te bastas en rebajar ideales que no son tuyos. En algunos casos, una guía no puede ser criticada por más seductoramente atrapante que sea. Aunque en cada verso inciten esa envidia incontrolable propensa a difundirse en tintes soberbios por la escalofriante recorrida de sentidos alborotarse sin control, por palabras. Hay algo más humano que las palabras? No quiero dedicarme a criticar. Menos esa clase de crítica que no veo para nada productiva. Me alejé de la droga del té y la TV, también de varias revistas y diarios. Es muy peligroso en un lugar tan inmerso en poseer espejismos terrenales, no darle bocado suelto a la adicción. Tal vez el mismo humano en sí sea una droga de sí mismo, no? Y los chocolates? O el mate? El dinero? El sexo? Comunicación? Sociedad? Marihuana? Café? Dios?
Cayó la estrella convirtiéndose en grano de arena.
Protagonizó robos y asesinatos; centros de unión.
Un día sonrisas en químeras florecidas, vió él.
Resurección deseante, caída mortal en fugaces.
Siguen cayendo sin cesar... Cuánta arena se haya de mar a mar?
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